El IBAN parece una fila de caracteres puestos al azar. No lo es: cada tramo tiene una función, y dos minutos de lectura evitan el error que más caro sale, es decir, la transferencia enviada a la cuenta equivocada.
Los dos primeros caracteres: el país
Son dos letras e indican el país de la cuenta según el estándar internacional: ES para España, IT para Italia, CZ para la República Checa, DE para Alemania. Ojo: indican el país de la cuenta, no la nacionalidad de su titular ni dónde vive.
Los dos dígitos siguientes: el control
Son dígitos de control calculados sobre el resto del IBAN. Sirven para que el sistema descarte un código erróneo antes siquiera de intentarlo: si te equivocas en un dígito al copiar, casi siempre el control no cuadra y la transferencia se rechaza en el acto. Es una red contra las erratas, no contra las estafas.
El resto: entidad, oficina, número de cuenta
A partir de ahí el formato cambia de país a país, y también la longitud: el IBAN español tiene 24 caracteres, el italiano 27, el checo 24, el alemán 22. Dentro están el identificador de la entidad y el número de cuenta propiamente dicho. Por eso un IBAN no tiene una longitud única válida en todas partes.
El IBAN no dice el nombre del titular
Aquí está el malentendido que más cuesta. Históricamente muchas transferencias europeas se ejecutaban sobre el IBAN, sin comprobar el nombre del beneficiario: si el IBAN era válido, el dinero salía. Las normas europeas han introducido la verificación del beneficiario, que compara nombre e IBAN y te avisa cuando no coinciden, pero la confirmación final sigue siendo tuya. Si alguien te manda un IBAN «nuevo» para una factura que esperabas, una llamada a un número que ya conocías vale más que cualquier comprobación automática.
BIC, SEPA y transferencias fuera de Europa
Dentro de la zona SEPA suele bastar el IBAN. Fuera, o para monedas distintas del euro, puede hacer falta también el BIC, el código que identifica al banco. Si el formulario lo pide, pídeselo al beneficiario en lugar de adivinarlo: un BIC equivocado devuelve la transferencia, con días perdidos y gastos.